Las úlceras por presión (UPP)

Los que han cuidado alguna vez de un enfermo encamado o con poca movilidad, saben muy bien qué son las úlceras por presión. Rápidas en salir, muy difíciles y lentas de curar; en ocasiones aparecen incluso tras unos pocos días de hospitalización, y sin ser normalmente muy graves, son terriblemente molestas y añaden dolor y dificultades de movilidad al afectado.

El cuidado de las úlceras por presión

Las úlceras por presión. El blog de Cuidado y Bienestar.

Esta dolencia es  la pesadilla de residencias y grandes dependientes. Por eso es fundamental su prevención.

Las úlceras por presión o escaras, son lesiones que aparecen cuando la circulación se compromete y hay una presión constante en una determinada zona del cuerpo, lo que degrada los tejidos, que acaban ulcerándose.

Los lugares más frecuentes donde se presentan úlceras por presión son las prominencias óseas como codos, talones, caderas, tobillos, hombros, espalda y parte posterior de la cabeza.

A menudo una de las causas de la aparición de las úlceras, es la carencia de proteínas que normalmente existe en la alimentación de las personas mayores, ya que principalmente por falta de apetito o dificultad en la masticación, no suelen comer suficiente carne, huevos o pescado, alimentos ricos en este nutriente.

Para evitarlas o mejorarlas una vez han aparecido es indispensable dedicar ciertos cuidados a la piel; mantenerla siempre limpia y seca, hidratada y dar masajes para estimular la circulación. También es recomendable lavar con jabones suaves y agua templada, así como evitar masajear zonas con prominencias óseas.

Las movilizaciones y cambios posturales también son de gran importancia tanto para evitar su aparición, como para sus cuidados y curación.

  • A los pacientes encamados será necesario realizarles cambios posturales cada 2-3 horas, o al menos moverles alguna zona siguiendo un orden.
  • Si permanecen largo tiempo sentados, es conveniente  siempre que sea posible enseñarles a moverse cada 15-30 minutos.
  • Es importante mantener la alineación corporal para así distribuir el peso de manera uniforme.
  • Hay que evitar el contacto directo de las prominencias óseas entre sí, por ejemplo tobillos, rodillas, etc.
  • Evite el arrastre, si tiene que moverlo pida ayuda a otra persona para no arrastrarlo por la cama.
  • También resulta muy útil el uso de  dispositivos que disminuyen la presión: almohadas de latex, colchones anti-escaras, almohadas, protectores de talones y codos, etc. Aún así, estos materiales suponen una ayuda complementaria que en ningún caso sustituye al resto de los cuidados.

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